Ante preguntas concretas sobre asuntos clave del municipio, el regidor volvió a "echar balones fuera". En lugar de respuestas directas de sí o no, solo vaguedades, dudas y supuestos: "creo", "opino", "pienso".
El ejemplo más claro y más grave fue su postura respecto a la retirada de Uralita y el amianto en La Uralita. Mientras vecinos y esta fuerza política, izquierda Unida denunciaban un posible riesgo para la salud, el alcalde optó por restarle importancia y generar confusión, llegando a afirmar que probablemente esa Uralita "no fuera cancerígena", intentando tachar de alarmismo una preocupación legítima.
Con esa actitud de minimizar un posible riesgo y mirar hacia otro lado, demostró que prefiere pasar página antes que proteger la salud de los vecinos y vecinas.
Sin embargo, los hechos volvieron a desmentir su relato solo unos días después. Un camión especializado en la recogida de amianto ha tenido que intervenir en la zona y se han empezado a arreglar los caminos. Es decir, sí había un problema, sí había amianto y sí había que actuar, pese a que el alcalde intentó quitarle gravedad por la radio.
Esto demuestra dos cosas: primero, que no hay planificación ni estudio previo; segundo, que se gobierna a base de improvisación y solo se actúa cuando el problema ya estalla.
Ante la falta de limpieza, los malos olores, las calles abandonadas y los fallos en servicios básicos, el equipo de gobierno siempre responde igual: la culpa es de los vecinos, de otras administraciones o de mandatos anteriores. Mientras tanto, el dinero de todos se va en fiestas y propaganda.
Los vecinos y vecinas de Bailén no pagan impuestos para escuchar pretextos vacíos ni para que se juegue con su salud, sino para vivir en un pueblo limpio, cuidado y bien gestionado.
Desde Izquierda Unida exigimos al alcalde que deje de escurrir el bulto, asuma su responsabilidad, trabaje con rigor y ponga en marcha de forma inmediata un plan de choque urgente, con presupuesto real y planificación seria, para la limpieza, el mantenimiento y la retirada segura de residuos peligrosos en Bailén.
